martes, 2 de marzo de 2010

Poema De La Espera

Yo sé que tú eres de otro y a pesar de eso espero.
Y espero sonriente porque yo sé que un díacomo en amor,
el último vale más que el primerotu tendrás que ser mía.
Yo sé que tu eres de otro pero eso no me importa.
Porque nada es de nadie si hay alguien que lo ansía.
Y mi amor es tan largo y la vida es tan cortaque tendrás que ser mía.

Yo sé que tu eres de otro.Pero la sed se sacia solamente en el fondo de la copa vacía.
Y como la paciencia puede más que la audaciatu tendrás que ser mía.
Por eso en lo profundo de mis sueños despiertos
yo seguiré esperando porque se que algún díabuscarás
el refugio de mis brazos abiertos
y tendrás que ser mía.
(José Angel Buesa)

lunes, 23 de junio de 2008

Amor Eterno (Gustavo Adolfo Bécquer)

Podrá nublarse el sol eternamente;

Podrá secarse en un instante el mar;

Podrá romperse el eje de la tierra

Como un débil cristal.

¡todo sucederá! Podrá la muerte

Cubrirme con su fúnebre crespón;

Pero jamás en mí podrá apagarse

La llama de tu amor...-

jueves, 19 de junio de 2008

"Solo para tí" Autor D. Feliciano (yop)

Diosa mía,
princesa de mis sueños
como tenerte yo podría
si solo existes en mis fantasías
mil noches, mil estrellas yo conté,
mil años, mil vidas te espere,
y hoy, hoy que por fin te encontré
tu de mi nada sabes,
ni mi nombre, ni mi amor, ni mi sed.
sed de ti, de tu amor...de tu ser.


Diosa mía,
princesa de mis sueños...
con mi amor...una rosa...una poesía.
alguna vez con tus besos soné
oh dulces besos, que jamas probé.
eterno sueño y en un segundo...desperté.
juro acallar ese tormentoso lamento
el día que lo sueñe usted.


oh diosa mía...
princesa de mis sueños...
a tu lado, el mundo enfrentaría
ni reglas, ni frontreras en nuestro paraíso habría
mi vida entera...solo por hacerte feliz
yo daría...
Diosa, Diosa mía,
princesa, reina de mis sueños
solo para ti, un poema...
solo para ti Maria...

lunes, 19 de mayo de 2008

DESEO "Federico García Lorca"

 Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.

Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.

Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.

Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
Nada más.